Guiso de alubias luengo de cucharita y manta (con puerro y parmesano)

Un guiso que nos regala una declaración de amor a la cocina que cuida y abriga: suave, cremoso y profundamente reconfortante, uno de esos platos que se preparan para cuidar y para decir “te quiero” sin palabras. La receta que haríamos para alguien que necesita calor, descanso o un gesto de cariño en forma de comida casera. La base parte de puerro cocinado lentamente en mantequilla desarrolla un dulzor delicado y una textura sedosa. A partir de ahí, las alubias Luengo aportan cuerpo y una cremosidad natural que se potencia con un toque de nata y caldo de verduras, creando un guiso untuoso y envolvente.

El parmesano rallado se funde en la preparación, y nos aporta profundidad y ese sabor reconfortante que recuerda a cocina hecha con mimo. Unas gotas de vinagre balsámico equilibran el conjunto y realzan los matices, mientras que el pimentón y la cúrcuma añaden un color cálido y acogedor. Servido con perejil fresco y más parmesano por encima, este guiso se convierte en un abrazo en forma de plato: sencillo, nutritivo y lleno de cuidado. Una receta para compartir, acompañar y hacer sentir bien.

Receta de Guiso de alubias luengo de cucharita y manta (con puerro y parmesano)

  • 45 min
  • Dificultad baja
  • 4 comensales

Ingredientes

1 tarro de alubias Luengo cocidas

1 ó 2 puerros picados

2 cucharadas de mantequilla

100 ml de nata (crema de leche)

400 ml de caldo de verduras

150 g de parmesano rallado

1 cucharada de vinagre balsámico

1 cucharada pequeña de pimentón

½ cucharada pequeña de cúrcuma (opcional, para color)

Perejil picado

Sal y pimienta de molinillo

Elaboración

1
En una olla amplia, derretimos la mantequilla y sudamos el puerro picado a fuego medio bajo hasta que esté muy tierno y ligeramente dulce, sin que llegue a dorarse
2
Añadimos las alubias escurridas, el caldo de verduras, la nata, el vinagre balsámico, el pimentón y la cúrcuma. Mezclamos bien.
3
Incorporamos el parmesano rallado y removemos hasta que se funda e integre en el guiso.
4
Cocinamos tapado a fuego suave durante unos 20 minutos, para que los sabores se unan y el guiso tome cuerpo.
5
Probamos y ajustamos de sal y pimienta, si es necesario.
6
Servimos caliente, terminando con perejil fresco picado, pimienta recién molida y un poco más de parmesano rallado por encima.