Estos calabacines rellenos son una receta completa, sabrosa y muy fácil de preparar, perfecta para aprovechar una de las verduras estrella del verano. El calabacín, en plena temporada durante los meses cálidos, tiene una textura suave y un sabor delicado que funciona muy bien como base para rellenos cremosos y aromáticos. En esta versión, los combinamos con garbanzos Luengo, que aportan proteína vegetal y una textura tierna que se mezcla con espinacas, setas y un sofrito de cebolla y ajo lleno de sabor.
La ricotta y el parmesano ayudan a unificar todos los ingredientes y aportan una cremosidad suave que contrasta con la piel tierna del calabacín asado. Las especias —comino, pimentón y copos de chile— añaden profundidad y un toque cálido sin resultar demasiado intensas. Al cocinarse en el horno, los calabacines se vuelven jugosos y el queso se gratina ligeramente por encima, creando una superficie dorada irresistible. Terminados con albahaca fresca, estos calabacines funcionan muy bien como plato principal vegetariano o como parte de una comida de verano más amplia. Una receta sencilla, colorida y muy reconfortante, ideal para disfrutar de verduras de temporada de una forma diferente.
Receta de Calabacines rellenos de garbanzos con queso y verduras
- 20 min
- Dificultad baja
- 4 comensales
Ingredientes
1 bote de garbanzos Luengo
2 calabacines
1 cebolla
2 dientes de ajo
100 g de espinacas frescas
150 g de setas o champiñones
125 g de ricotta
1 huevo
3 cucharadas de parmesano rallado
1 cdta de pimentón
1 cdta de comino
1 cdta de copos de chile (más para servir)
Albahaca fresca
Sal y pimienta de molinillo
AOVE