Sopa de ajo y garbanzos

Esta sopa nos ofrece un abrazo en forma de plato: cremosa, aromática y profundamente reconfortante, perfecta para preparar en poco tiempo cuando necesitamos algo caliente y nutritivo. La base parte de ajo lentamente dorado, que desarrolla un sabor suave y ligeramente dulce, muy diferente del ajo crudo o poco cocinado. A partir de ahí, los garbanzos Luengo nos proporcionan su cuerpo y cremosidad natural, creando todo junto una textura sedosa sin necesidad de nata ni lácteos.

Las especias —pimentón, cúrcuma, tomillo y un toque de chili— envuelven el conjunto en un perfil cálido y fragante, con un punto especiado que se puede ajustar al gusto. Una parte de los garbanzos se tritura para espesar la sopa, mientras el resto queda entero, aportando contraste y textura. Terminamos con perejil fresco y más chili flakes, que aportan frescura y un leve picante final. Servida con pan tostado crujiente para mojar, es una sopa sencilla pero muy satisfactoria, ideal para una cena ligera, un almuerzo rápido, o para esos días en los que buscamos algo casero y reconfortante en menos de media hora.

Receta de Sopa de ajo y garbanzos

  • 30 min
  • Dificultad baja
  • 2 comensales

Ingredientes

1 tarro y medio de garbanzos Luengo

3 dientes de ajo picados

1 cucharada pequeña de pimentón

1 cucharada pequeña de tomillo

1 cucharada pequeña de chili flakes (más para servir)

1 cucharada pequeña de cúrcuma

450 ml de caldo de verduras

1–2 rebanadas de pan para tostar

Perejil fresco

Sal y pimienta.

Aceite de oliva.

Elaboración

1
Trituramos ½ bote de garbanzos Luengo con un poco de su líquido hasta obtener una pasta suave y reservamos.
2
En una olla con un chorro de aceite de oliva, salteamos el ajo picado a fuego medio hasta que esté dorado y fragante.
3
Añadimos el resto de los garbanzos escurridos y la pasta de garbanzos triturados.
4
Incorporamos el pimentón, la cúrcuma, el tomillo, el chili flakes, sal, pimienta, y removemos para integrar.
5
Vertemos el caldo de verduras y llevamos a hervor.
6
Bajamos el fuego, tapamos y cocinamos durante 20 ó 25 minutos, removiendo ocasionalmente para que no se nos pegue.
7
Probamos y ajustamos de sal, pimienta y picante si es necesario.
8
Servimos caliente, terminando con perejil fresco picado y un poco más de chili flakes.
9
Acompañamos con pan tostado crujiente para mojar.