Esta crema de boniato nos proporciona uno de esos platos que apetecen cuando buscamos algo cálido, suave y reconfortante. La combinación de boniato, puerro y ajo genera una base cremosa y con un ligero toque dulce, que equilibramos con comino y pimentón para aportar profundidad y un punto especiado. Pero lo que convierte esta crema en un plato más completo son las albóndigas de lentejas Luengo, una forma diferente y divertida de incorporar proteína vegetal y añadir textura a cada cucharada.
Las preparamos mezclando las lentejas con huevo, pan rallado, tomate y una combinación aromática de orégano y ras al hanout. En lugar de freírlas, las cocinamos al horno hasta que queden ligeramente doradas por fuera y tiernas por dentro. Al servirlas sobre la crema, funcionan casi como pequeños tropezones que hacen el plato mucho más interesante. Para terminar, añadimos hojas de salvia crujientes y pimienta recién molida, que aportan aroma y contraste. Una receta de cuchara nutritiva y original, perfecta para los meses fríos y para disfrutar de las legumbres de una manera diferente.
Receta de Crema de boniato con albondigas de lentejas
- 45 min
- Dificultad media
- 4 comensales
Ingredientes
1 puerro
2–3 boniatos
2 dientes de ajo
1 litro de caldo de verduras
½ cdta de comino en polvo
½ cdta de pimentón en polvo
Aceite de oliva
Sal y pimienta de molinillo
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Para las albóndigas:
1 tarro de lentejas cocidas Luengo
1 huevo
2 cucharadas de pan rallado
1 cucharada de concentrado de tomate
½ cucharada pequeña de ajo en polvo
½ cucharada pequeña de orégano seco
½ cucharada pequeña de ras al hanout
Sal y pimienta
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Para terminar:
Hojas de salvia fresca
Aceite de oliva
Pimienta de molinillo