Crema de brocoli con alubias crujientes

Esta crema de brócoli es una receta sencilla y reconfortante que transforma ingredientes cotidianos en un plato lleno de textura y sabor. La base se construye lentamente con cebolla y ajo pochados, que aportan dulzor y profundidad, mientras que el brócoli se cocina hasta quedar muy tierno para conseguir una sopa suave y cremosa. Las alubias Luengo cumplen aquí una doble función: una parte se incorpora a la crema para darle cuerpo y una textura más sedosa, y la otra se convierte en un topping crujiente horneado con parmesano, creando un contraste irresistible.

El resultado es una sopa equilibrada y nutritiva, perfecta para para una cena ligera que se sienta completa. El toque de nata aporta untuosidad, mientras que el parmesano tostado intensifica el sabor y añade un punto salino muy agradable. Servida caliente o templada, con las alubias crujientes por encima y un poco de pimienta recién molida, esta crema combina suavidad y crocante en cada cucharada. Una receta fácil de preparar, ideal para incorporar más verduras y legumbres al día a día de una forma creativa y muy apetecible.

Receta de Crema de brocoli con alubias crujientes

  • 30 min
  • Dificultad baja
  • 4 comensales

Ingredientes

1½ botes de alubias cocidas Luengo

300 g de brócoli

1 cebolla

2 dientes de ajo

1 l de caldo de verduras

50–100 ml de nata (opcional, para servir)

40 g de parmesano rallado

Sal y pimienta de molinillo

AOVE

Elaboración

1
Escurrimos las alubias y las dividimos en dos partes, reservando mas o menos un cuarto del bote.
2
En una olla con un poco de AOVE, pochamos la cebolla y el ajo picados hasta que estén tiernos.
3
Añadimos el brócoli cortado en trozos pequeños y vertemos el caldo de verduras. Tapamos y cocinamos durante unos 20 minutos, hasta que el brócoli esté muy tierno.
4
Incorporamos la mitad de las alubias, sal y pimienta, y trituramos hasta obtener una crema suave y homogénea.
5
En un bol, mezclamos las alubias reservadas bien escurridas y secas con un chorrito de AOVE, el parmesano rallado y pimienta negra.
6
Extendemos las alubias sobre una bandeja de horno y horneamos a temperatura alta hasta que el queso esté dorado y crujiente.
7
Servimos la crema caliente con un poco de nata, pimienta recién molida y las alubias crujientes por encima.