Sopa gratinada de cebolla y soja texturizada

Esta receta reinterpreta la clásica sopa de cebolla francesa, de manera que manteniene toda su esencia, pero con un giro diferente en el gratinado. La base se prepara de manera tradicional, con cebolla blanca y roja cocinada lentamente en mantequilla hasta quedar profundamente caramelizada, vino blanco, caldo y hierbas aromáticas. La paciencia durante la cocción es clave para conseguir ese sabor intenso, ligeramente dulce y tan característico de esta sopa.

La diferencia está en la cobertura: sustituimos el pan que tradicionalmente corona la sopa de cebolla por soja texturizada Luengo, que se gratina junto con el queso Gruyere. Al entrar en contacto con el caldo, una parte de la soja absorbe todos los jugos y sabores de la sopa, quedando tierna y sabrosa, mientras que los copos de la superficie se tuestan en el horno y se mantienen crujientes. De esta forma, conseguimos un interesante contraste de texturas y, al mismo tiempo, incorporamos proteína vegetal para hacer el plato más nutritivo. El queso fundido termina de unir todos los elementos y el tomillo fresco aporta un último toque aromático. Una receta cálida y reconfortante que transforma un clásico con un cambio sencillo pero sorprendente.

Receta de Sopa gratinada de cebolla y soja texturizada

  • 45 min
  • Dificultad baja
  • 4 comensales

Ingredientes

80–100 g de Soja Texturizada Luengo

3 cebollas rojas

3 cebollas blancas

2 dientes de ajo

120 ml de vino blanco

1 litro de caldo de carne

1 hoja de laurel

4 ramitas de tomillo fresco

120 g de queso Gruyere rallado

2 cucharadas de mantequilla

Sal

Pimienta de molinillo

Elaboración

1
Cortamos las cebollas en juliana fina y picamos los dientes de ajo.
2
En una olla amplia, derretimos la mantequilla y añadimos las cebollas. Salpimentamos y cocinamos a fuego bajo durante 30–40 minutos, removiendo de vez en cuando, hasta que estén bien caramelizadas.
3
Incorporamos el ajo picado y cocinamos unos minutos más.
4
Añadimos el vino blanco y dejamos cocinar hasta que se evapore el alcohol.
5
Vertemos el caldo de carne e incorporamos el laurel y el tomillo fresco. Llevamos a hervor suave y cocinamos durante 20–30 minutos para que los sabores se concentren.
6
Retiramos el laurel y las ramas de tomillo y repartimos la sopa en cazuelas individuales aptas para horno.
7
Distribuimos la Soja Texturizada Luengo seca sobre la superficie de cada cazuela y cubrimos con el queso Gruyere rallado.
8
Gratinamos en el horno hasta que el queso esté fundido y dorado y la Soja Texturizada Luengo quede tostada y crujiente.
9
Servimos inmediatamente y terminamos con una ramita de tomillo fresco.